martes, 1 de marzo de 2011

Cálida Rutina

¡Que sensación terriblemente incómoda!
A Catalina le disgusta la rutina y esta semana había sido aburridamente rutinaria. Como todos los fines de año el trabajo desbordaba, el tiempo libre era poco y al llegar a casa lo unico que quería era descansar para el próximo día de más trabajo. Pero recostada entre las frías sabanas en lo único que podía pensar era en el fin de semana, tener alguna noche libre para ver alguna cara diferente, para juntarse con alguien que le cambie los aires, para dejar de sentirse desoladamente sola acurrucada en la cama vacía.
A Catalina le dan ganas de pensarlo dos veces. El momento tan deseado había llegado. Era sabado a la noche y ella estaba rodeada de cálidos brazos, tal y como quería. Sin embargo, totalmente ahogada y en una cama llena no puede pensar en otra cosa... ¿Cuánto faltaría para llegar a su casa y acurrucarse en su cama vacía?


1 comentario:

  1. Ninguna "nueva aventura" mejora la comodidad de la rutina

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